Íbamos en el coche con un silencio relativo, de esos silencios que aguardan expectantes a que asome un secreto por algún sitio. Fueron pasando la lluvia y los kilómetros por la noche desapacible, salpicando el retorno con semáforos desconectados y baches imprevistos.
Pero no hubo ruido, sólo una luz azulada que destellaba en un bolsillo. Por el movimiento que percibí y la luz fantasmagórica que vino después, supe que había abierto el móvil. Leyó, escribió algo con el dedo gordo, lo cerró guardándolo en el bolsillo con un sólo movimiento y ladeó brevemente su rostro hacia mí. Estaba sonriendo.
?¿Todo bien??, le pregunté, pero, para esconder mejor su secreto, sonrió más fuerte y giró la cabeza hacia la ventanilla. Una sonrisa refulgente, de esas que se transmiten en el vacío a la misma velocidad que la luz.
Me recordó a mí mismo y no pude evitar sonreír yo también. Después seguimos el trayecto en un silencio lleno de pensamientos, de esos silencios que acaban de desenrollar el mapa de un tesoro y no quieren que se extinga el eco. Y nos perdimos uno del otro, cada uno rumiando su propio secreto.
Al llegar al destino, él subió deprisa, como siempre, y yo, como siempre también, me entretuve con el humo y sus pensamientos. Entonces empezó a sonar una música que borboteaba con más fuerza que la lluvia sobre el patio.
Apagando el cigarro y mientras subía las escaleras, iba pensando en lo bien que suena el amor al piano. Todavía me dura la envidia en los dedos.
ESTARÉ
Estaré dilucidando nubes. Tratando de ponerle a mi corazón la mancha grande del amor. Llevándome en un saco la lluvia junto con mis lágrimas y los poemas que buscaban mi medida, la tuya, y están sentados al borde de la acera esperando que yo los recoja, que pueda sacarle a la vida la gran respuesta, el mensaje, la diferencia entre una vida y otra, entre un cielo y una tierra.
(Gioconda Belli, El ojo de la mujer, 2007)
2 comentarios:
Acabo de escribir una entrada titulada igual "Regreso", curioso. No se si tu insomnio es literal o metafórico, yo soy otra de las muchas "víctimas" del insomnio, curioso también.
Creo que me pasaré por aquí de vez en cuando.
Un saludo.
Shhhh, Paco, que se guarden todos los secretos.
[ zzzz, mua, zzzz ]
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