jueves, 31 de diciembre de 2009

Al despertar

Despierto, con el sueño revuelto
por la luz que entra desde la ventana
llamándome a los ojos
y encuentro las cosas en su sitio:
en la memoria tu rostro,
mi corazón en los dedos
y una sombra de nervios
en el estómago.


Después cae el agua
que me lava la consciencia y el pelo
con un olor que me acostumbra
al perfume de días nuevos.
Café y pastillas,
cereales en un cuenco
que crujen mientras observo
cómo todas las cosas están en su sitio:
la ausencia de tus manos en mi cuerpo,
el silencio de tu risa en el espejo
y una niebla de labios
difuminada en un beso.


Entonces,
botones redondos activan
un alboroto de maquinaria
que me revuelve el sueño
con la luz que entra por la ventana,
mientras encuentro las cosas en su sitio:
tus ojos abiertos en mis letras,
tus nervios en mis hombros
y el humo de otro futuro
esparciéndose por el escritorio.



2 comentarios:

nada-es-pecado dijo...

Yo hoy he despertado, fui al water, dedique un momento a ser Picasso y luego después de romper el espejo, me baje a la calle y me puse a cantar bajo la lluvia, que gran futuro.

lupita-v-de-mosso dijo...

Me gusta lo ordinario y cotidiano se transforma en arte; felicidades Lupita

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