martes, 29 de diciembre de 2009

Resplandece unos segundos

DESVENTURADOS


Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro


y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos


y la perdieron para siempre entre la multitud


Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones


y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles


y quizás el amor no es más que eso:


una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro


y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre


(Oscar Han, Versos robados, 1995)



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