Dicen las estadísticas
las verdades más frías
y las mentiras más candentes.
En ellas se refugia
la ignorancia de las cosas
escrita con números rígidos.
Se aturden milimétricamente
las certezas esdrújulas
que adoran al dios minúsculo
que nos quiere para hacer sumas.
El alma se reduce a dígitos,
a fotogramas ínfimos de una vida extensa,
a indicios de un silencio consabido
que nadie pronuncia,
al término medio inexistente
en lo implícito de las conciencias.
Y puede ser que acierten,
que la mezquindad del mundo
sea la leche más mamada,
que no seamos más que números
que bailan en una tabla
y que el corazón de los hombres
haya sucumbido a las matemáticas.
Puede ser que acierten con su catalejo
y que yo, viviendo a simple vista,
y mirándote como te miro, absorto,
no entienda la desviación típica
ni la frecuencia con la que los otros
puedan sentir lo mismo que yo.
O será que no sigo la moda
y me salvo de la media al tener
la mediana edad de no querer entender
que todos los colores de ese mundo
al que me lleva el brillo de tus ojos,
puedan estar hechos, tan solo,
con blanco y negro.
2 comentarios:
¿Cuándo van a poner un post nuevo? ¿Será que al final la vida es sueño y no insomnio y el poeta se ha quedado dormido?
En vista de que no ponen poemas nuevos , ni actualizaciones los lectores de LVSI tendremos que tomar una decisión:
Tres cosas me tienen preso
de amores el corazón,
la bella Inés, el jamón,
y berenjenas con queso.
Esta Inés, amantes, es
quien tuvo en mí tal poder,
que me hizo aborrecer
todo lo que no era Inés.
Trájome un año sin seso,
hasta que en una ocasión
me dio a merendar jamón
y berenjenas con queso.
...que se me olvidaba...
Tres cosas. Baltasar del Alcázar (Sevilla, 1530 - Ronda, 1606)
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