El invierno ha sido un futuro sin fondo
y el verano un salto en el vacío
hacia la luz de este espejismo
de arena
de querer ser primavera
y, sin embargo,
vivir otoño.
De tiempo prestado en el andén
y billetes rotos
están mis estaciones llenas.
Tan cierto es
que siempre está por venirnos un tren,
como que nadie sabe
a donde nos lleva.
2 comentarios:
Es lo que tiene vivir sobre la VIdA.
Gusto en reencontrarte a pesar de tu nuevo avatar.
Bienvenido, cavilante. Tienes razón, el nuevo avatar no me favorece nada.
Un saludo.
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