sábado, 16 de enero de 2010

Deambulancia

Fluye el tiempo embotellado
colgado bocabajo en una percha,
gota a gota, atrapado,
cayendo hasta el fondo del nunca
de toda espera.


A veces, un zumbido, una música,
algo interrumpe la secuencia
del hombre que anda solo pensando
que va y viene recostado
sobre todo el azar que le acecha.


Cruje una puerta, gira el gozne
por la acción de una mano
que trae escondida en la otra
una retahila de palabras vacías
o un bote de plástico.


Pero nadie te toca, está todo estudiado
en este desierto de manos blancas,
en este agua que escurre por todas partes
y donde los sedientos deambulan camas
a la búsqueda de un abrazo
que los salve
o los deshaga.



4 comentarios:

cavilante dijo...

Vuelve el poeta... ¡Albricias! (en español) o ¡congratulations! (en inglés)

veli dijo...

Fluye el tiempo para mí
como río desbocado,
arrasando en su carrera
alocada hacia el final...

Me gustan tus poemas, acabo de descubrir tu página y me gusta.
Saludos cordiales.

lupita-v-de-mosso dijo...

Me gusta leerte...es como si escondieras en tus bien pensadas palabras esa tristeza, o quiza soledad...sobre todo el azae que le acecha, miedo al destino. felicidades Lupita

lupita-v-de-mosso dijo...

Soy totalmente mala en esto de la cibernetica, y aparte escribo rapido...disculpa, azar; el tiempo embotellado...me suena a hospital, espero no tengas una enfermedad, y sea inspiraciòn; Lupita

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