A veces giras a treinta y tres,
otras veces a cuarenta y cinco.
Pero nunca estás quieta,
siempre giras en espiral,
como un torbellino.
Y mis sueños son de vinilo.
Abro los ojos,
entras en ellos.
Despliego los brazos,
rellenas el hueco.
Enciendo la boca,
la tapa tu aire
y aprieto los párpados...
Abro los ojos,
entras en ellos.
Despliego los brazos,
rellenas el hueco.
Enciendo la boca,
la tapa tu aire
y aprieto los párpados...
Mis sueños son de vinilo
y éste se me ha rayado.
Sacúdemelo pronto.
Con los ojos, con la boca,
con las manos.
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