martes, 26 de enero de 2010

Despedida de año

Ya lo tengo decidido,
me voy al año que viene.
Para rellenar este cuaderno de viaje
de doce meses.


Me explico:
me voy al año que viene
porque se me acaba el nueve
y ya no es nuevo,
y ya no es nube,
y ya no es nieve.


Me voy al año siguiente
porque está lleno de días pendientes,
de sombras y luces que palpitan,
de dudas, de risas, de prisas
y de apretujones de dientes.


Me voy al año próximo
porque tiene en sus ceros los ojos
con los que me miras siempre,
porque tanto le debo al nueve
que ya estoy en números rojos.
Y porque espero impaciente
que todo empiece.


Vente conmigo,
sin mí, sin ti,
sin saber a dónde vamos,
como tantas otras veces.


Vente conmigo, total,
¿qué pintamos ahora aquí,
si este año ya no es más
que un recuerdo que se pierde?


Ven conmigo al año que viene,
aunque no nos lleve al porvenir
ni nos traiga eso que esperamos
ya, aún, todavía, siempre.



4 comentarios:

YRF dijo...

Cualquier persona que te haya leído alguna vez, no podrá resistirse a dejar de hacerlo. Tus palabras enganchan y, tu lectura, es una de las mejores cosas que nos puede traer el día. Como este poema, sensacional. Juegas con la palabra "nueve" y similares de forma magistral. Qué más da el 9 o el 10, los dos son sobresalientes. Y así será. Ya verás.

flor_deloto dijo...

Es mejor cuando el tiempo no tiene nombre, ni número, ni cara.
Pasa tan rápido, que para qué encasillarlo?
ZzzMuaZzz

Morfeo dijo...

flor_deloto: Para hacernos la ilusión de que pasa más despacio. Besos.

YRF: A veces juego con las palabras, a veces las digo en serio. En serio digo que espero mucho del diez. Un saludo.

lupita-v-de-mosso dijo...

Y aun todavia siempre...el año nuevo esta en blanco, provoca tomarlo en serio, felicidades Lupita

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