Deambulando por la noche, a las horas en que el universo cabe dentro de mí, he encontrado estas historias que me quitan el sueño, pero me dan la vida.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Dejar las adicciones
sábado, 3 de septiembre de 2011
La última vez
que el calor enciende el silencio,
ahora que tu cadera coincide
con todos los límites que diviso,
ahora que tus labios se hacen domésticos
y tu rostro desaparece de un mundo
para quedarse grabado en el otro,
ahora que todo es aroma,
que no hay afuera nada que no esté dentro,
ahora que sé para qué contengo en la memoria
la respiración que antecede a los besos,
ahora, precisamente ahora,
justo ahora que he descubierto en tus brazos
el sinsentido del tiempo,
ahora que cierro los ojos para abandonarme
al tumulto que noto en la sangre
sobre el perímetro de este sueño,
ahora que los ahoras se detienen,
ahora, por fin, es ahora,
el único ahora que no entiendo
por qué es pasado siempre.
POR SEPTIEMBRE...
Por septiembre
se te llenan de sótanos los labios
y es relativo el cielo
después de haberte visto preguntarle a la vida.
Pero también el cielo,
arrugado y preciso
como tu cazadora adolescente,
quiere estar entreabierto,
brillar recién amado,
descansando en la hierba
el peso de su larga cabellera de nubes.
Por septiembre
se te llenan de humo los síes en la boca.
(Luís García Montero, Diario cómplice, 1987)
miércoles, 25 de agosto de 2010
Aburrimiento monstruo
Este monstruo de paso lento
de un agosto sin perspectiva
se detiene un momento para mirarme
por encima del hombro de una tarde
interminable y anodina.
Me quedo quieto esperando
que pase de largo y doble la esquina
del sol que arrebata la calle,
que decida poner fin al encierro en sudor
con que me castiga.
Pero me hace sentirme culpable,
como muerto de hambre de vida,
porque me abre los ojos a una noche
en la que siempre es tarde todavía
y donde todos los veranos amenazan
con ser el mismo de cada día.
Recordaré tal vez, pasado el tiempo,
este momento en el que la nada me aprieta,
con otra luz más brillante y con otra suerte,
si alguien me espera a la vuelta de la esquina
de este monstruo de paso lento
de un agosto sin otra perspectiva
que la de aguardar al monstruo
de septiembre.